Las calles solitarias en perfecta comunión con las sombras de los gatos escurriéndose por las ventanas y el vuelo de las aves nocturnas; uno que otro humano que se topa con más de un fantásma atravesándoles las falsas entrañas.
En eso estoy pensando mientras la gente me pregunta qué sucede, observo el reloj... las horas se deslizan con despotismo y agravio.
Mily Murillo
