jueves, 19 de septiembre de 2013

Terruño





En el pueblo las horas pasan lento,
esa quietud que arrulla el alma y alimenta la imaginación;
días de un sol radiante en contraste con la frescura de los árboles,
todas las casas haciendo presunción de los bastos jardines.

Se respira la pureza que pareciera suspendida,
las tardes se pintan de amarillo, ocre, dorado,
las mujeres apresura sus quehaceres, su baño con agua de pozo- fría y dulce-
para salir a sus corredores o patios donde troncos de árboles hacen de sillas-los niños jugando-

En esas horas de descanso antes de la cena
han de saborear la fruta de temporada,
ya sea naranja, sandía, mango en primavera-verano,
mandarinas, dulce de calabaza y de papaya en otoño- invierno.

Ya cuando el cielo luce su manta estrellada,
se puede ver a las señoras correr a la cocina para preparar la cena,
ahora es el turno de los hombres de salir a platicar sobre la faena;
no es necesario que las mujeres llamen a la mesa,

El aroma de la cena atrae a chicos y grandes;
nada más entrar a la cocina es deleitarse con la vista,
plátanos fritos, queso fresco, frijoles refritos, tortillas echadas a mano, café de olla con leche ordeñada esa mañana, pan cocinado en hornos de piedra.

...

Días y noches como extraídos de un cuento campirano,

...



Mily Murillo




lunes, 16 de septiembre de 2013

Perfume






- Hola, quise llamarte para... no importa, quiero escucharte.

- Estoy lejos, ¿lo sabes?

- Creo que cometes un error, nunca habías estado más cerca de mi.

- La imaginación sirve

- No, se que eres tú,  me lastimas. ¿lo sabes?

- ¿Yo? pero qué puedo hacerte si hay una eternidad de distancia, si cuando pretendo tocarte, las olas furiosas del abismo me azotan el alma.

- ¡Mientes! yo te siento, me tocas, me quemas la piel.

- No

- Tu olor...

- Se quedó grabado en tu memoria

- ¡No! despierto en las madrugadas tras sentirte junto a mi, el olor de tu piel, de tu cabello...

- Duerme

- ¡No te vayas! la noche es muy larga y sufro, desespero, enloquezco.

- La eternidad duele más.

- ¡Llévame!

- Estás conmigo

- Llévate también mi cuerpo, no lo vivo, me hiere, me duele.

- La vida y la muerte son los polos de la existencia humana...ser o no ser.

- Eres

- Fui

- ¡Perdóname!

- Ya no hay nada que se pueda hacer.

- No quise lastimarte, fue un error.

- No te reclamo nada, nunca lo hice.

- ¿Te paree poco lo que hiciste, lo que haces?

- Sólo me fui

- ¿Pensaste que a los tres meses lo olvidaría y que todo seguiría igual?

- Pensé que yo lo olvidaría, no lo hice por ti.

- ¿lo olvidaste, me perdonaste, me dejaste de amar?

- No siento, sólo "vivo" una y otra vez lo mismo.

- ¡Vete por favor!

- Pero  hace unos momentos me pediste que no lo hiciera

- ¡Te odio! me arruinaste la vida

- Yo no te odio, tú no me arruinaste la vida, me la arrancaste.

- ¿Por qué lo hiciste? ¿Por qué fuiste tan cobarde?

- Me cansé de hacer el bien, de respetar, de amar, de perdonar, de permitir... de tu infidelidad.

- ¿lo disfrutaste?

- no hubo tiempo, mientras me desangraba sólo veía la luz.

- ¿Por qué no te fuiste con la luz, era una segunda oportunidad?

- ¿Para ti o para mi?

- ¡Me odias! por eso me castigas, quieres enloquecerme, quieres que deslice la navaja igual que tú.

- ¡Te amo!

- Quien ama no hace daño.

- Gracias, lo has aceptado, nunca me amaste...

- Yo...

- ¡Calla, no te condenes más!

- Tú lo estás. Dios castiga a quien se quita la vida.

- Dios castiga a quien mata sin un arma, a quien asesina el alma con actos impuros, a quien hace pedazos el corazón.

-¡Vete!

- Sí, ya amaneció,  nos quedan muchas madrugadas por delante.


Mily Murillo








jueves, 12 de septiembre de 2013

Almas en libertad





 



Sabe que camino tras su espalda,
que mis ojos no se separan de su figura,
y alcanzo a respirar su perfume,
sigo sus pasos firmes y seguros.
 
Cada tarde de verano emprendemos el camino hacia la cabaña,
el sendero se hace eterno, las miradas penetran
el sol comienza a recoger sus rayos  dorados,
mientras que el aire se hace más fresco a cada paso.
 
El pequeño cerro cobija con sus bastos árboles,
esa cabaña que atrapa sueños, anhelos y secretos;
cada quién guardando distancias,
amores prohibidos, amores robados.
 
Sabe que al cerrar la puerta el mundo nos pertenece,
que al caer la noche, miraremos las estrellas, la luna y las posibilidades;
los besos borrarán los pesares del alma,  el temor de la despedida y los desdeños.
ya entrada la madrugada recogemos la ropa y retomamos los pudores.
 
...
 
 
Mientras tanto el verano aún no termina,
la luna reinando los cielos y nuestro amor desatando cadenas.
 
...
 
Mily Murillo






martes, 10 de septiembre de 2013

jueves, 5 de septiembre de 2013

Evocaciones


Los días de aquellas vacaciones sucedieron entre sábanas blancas,

los cuerpos provocando que las almas se encendieran sin tregua, sin sosiego;

manos que en el frenesí se enlazaban desesperadas,

urgencia de piel, de memorizar cada centímetro de sus cuerpos tibios.










 
 



De la piel blanca y suave resaltaba el carmín de sus labios;

El perfume inundaba sutil e irresistiblemente la habitación,

Las palabras eran un canto de románticas pasiones.

Caricias sin prisa, amores locos de un gélido invierno...



ATT. Amantes de alguna ciudad a la luz de la luna.
 
 
 
 Mily Murillo