Hoy tengo la imperiosa necesidad de leer, escuchar y decir poesías, llenar de versos cada instante. Sentir amor y paz, dichosos los ojos que lean entre líneas la vida misma.
Quiero tener un jardin repleto de flores blancas, de toda clase, pero blancas; tejer ilusiones, mecerme entre la prosa y el viento.
Tengo sed de palabras bonitas, de rocío del campo, de la brisa del mar, de mantos estrellados, de lunas llenas y de promesas adoptadas con ilusión.
Hoy quiero ver nacer una poesía que me acompañe para siempre, que me acune el alma como melodía del cielo; palabras que sean más que eso, que el tiempo no borre ni a merced del viento...
Mily Murillo