... Porque en mis manos aún arden las huellas de tantas caricias que le hice a tu cuerpo, el fuego de la pasión provoca que el alma se calcine en recuerdos, y la memoria ni lenta ni perezosa revive el ramillete de noches locas, noches en las que te robaba el alma en cada suspiro, en las caricias furtivas e irreverentes, en las sábanas que guardaban nuestros secretos.
Que no sorprenda a nadie que a pesar de los años transcurridos desde el adiós, esto sea aún en mi corazón la ceniza que espera un golpe de aire- el de tus suspiros en mi oído- para que arda con pasión nuevamente...Porque esta noche sabe a recuerdos, a memorias de la piel, huellas quemando mis manos, manos que arden por deslizarse sobre tu piel morena, tu piel de azúcar, tu piel escarchada de pasiones locas, pasiones tuyas y mías, pasiones que no se pueden borrar de la piel.

















