El cielo de esta mañana es peculiarmente gris,
los problemas se acercan, los veo venir, los siento,
el café de la mañana recorre los rincones de la casa como
invitando a salir de mis pensamientos.
Lo primero que busco en mi armario es una blusa color
rosa mexicano, unas botas de gamusa neutra y por supuesto
mis labios de rosa y con sabor a tutifruti, le pongo vida a mis
pestañas, el delineador enmarcando la mirada.
Nuevamente me asomo a la ventana, el aire es fuerte,
las nubes son densas, la lluvia amenaza- como los problemas-
voy a la cocina, preparo el desayuno, le subo a la música y para
ser más exacta, es Joss Stone quien me acompaña.
Entre bocados y sorbos de café me abrazo el alma,
me recuerdo que después de ciertos eventos en mi vida,
los problemas son ahora simple y mera oportunidad para hacer
uso de cuanta fe, voluntad y fortaleza me acompañan noche y día.
Es cierto, los problemas se acercan, el cielo está gris,
pero en mi alma brilla una luz, y su brillo es infinito, es indestructible,
porque me lo gané, lo conseguí a punta de golpes, de esos que da la vida
con todo y factura, ese brillo lo tengo para bien de mi alma...
Es la luz que la religión llama "Dios",
Es la luz que la meditación llama "Comunión con la profundidad de tu ser",
Es la luz que el cosmo llama "Energía positiva, energía del universo",
Es la luz que yo llamo "Mi ser fortalecido por Dios, por la comunión, por la energía..."
Un sorbo más a mi café, una canción más de la Stone,
Retoco el color de mis labios, salgo a la puerta y el gris de esta mañana
me gusta, me da calma, me apasigua los pensamientos y me acaricia el alma,
porque mi alma brilla, mi alma tiene luz.
Milagros