viernes 30 de septiembre de 2011

Ella

Cuando llegamos a la entrada del cementerio
los familiares quedaron en silencio,
las lágrimas callaron también, como si el tiempo no sucediera más
y de golpe los recuerdos se hicieron presente.


Aquél féretro que aguardaba a los pies del altar,
llevaba consigo el corazón de tantos. Era la hija de padres amorosos, la mujer del hombre perfecto, era la amiga ideal. Todos callados, soportando el dolor y las dudas,
preguntas que aguardan como asesinos sanguinarios.


Y entonces, aquella mujer con sonrisa de ensueño, mirada apacible y encanto natural,
aquella mujer que brindaba cariño, comprensión y dulzura, cual vida pareciera de los cuentos que en su infancia le leyeron... aquella mujer era la que hoy aguardaba los puños de tierra, las rosas y las lágrimas.


... Era tarde para las dudas, porque ella se estaba llevando a la tumba cada una de sus verdades, el llanto no se hizo esperar.

Las náuseas me invadieron, sentí que perdía el equilibrio, aquél momento era real, ahora escuchaba las preguntas y no había modo de responderlas.

Sólo recuerdo la sensación del último segundo de conciencia, y no tengo palabras para describirlo; en ese momento la tierra comenzaba a tapar mi ataúd, y yo aquí, observando, queriendo gritar que yo soy algo más que hija, esposa y amiga, soy una mujer que tenía otros sueños, que me sentía esclava del deber y del orden.

Quería gritarles que "era diferente" y me pusieron la etiqueta de "normal y perfecta".


Ahora sólo tendrán las dudas y no las certezas, ahora sólo tienen la tumba de la mujer supuestamente "feliz" que el día anterior rentó una cabaña, leyó un libro, abrió una botella de vino, escuchó R&B, escribió su epitafio y con la útima copa se tomó las pastillas que le pusieron el punto final a su historia.


Observó una vez más aquél escenario, dio la vuelta y con la frente en alto dio el primer paso del camino aquél que de tendía a sus pies, tendría la eternidad para descubrir lo que pasa después del último suspiro...

1 comentarios:

Inestabilidad Mental dijo...

Me quedé sin palabras. ¿Lo escribiste tú? Es increíblemente perfecto.
Gracias por pasarte por mi blog :) Te sigo.