No alcanzo a descifrar tu actitud,
ya no se leer tus gestos, tu rostro,
me es imposible saber si tu mirada
está ausente o miras con disimulo.
Y tu sonrisa,
vaya generador de mentiras,
un teatro, un sin fin de pretensiones,
cúmulo de articulaciones pregrabadas.
Mírame cuando te hablo.,
por qué ya no sabes mirarme a los ojos,
¡si en los ayeres que tratas de olvidar
yo te conocía el alma!
tu silencio,
la ausencia de explicaciones,
la escases de razones...
tus palabras mudas son las que me confunden.
Mírame cuando te hablo,
atrévete a mirar tu propio reflejo
en el espejo despiadado,
en la maraña de los por qué y los tal vez...
Tú,
quien se mira en el espejo,
yo, a quien descubres en el reflejo,
dejando de ser una para pretender ser la otra.
Y ahora te hablo desde
tus adentros,
ahora alzo la voz
porque ahogas con silencios la esencia de tu ser.
Yo,
tú consciencia, tu sombra...
la voz que callas para dejar que los
demonios te asesinen lentamente.
MMO

Uff que triste ser así...
ResponderEliminarAmiga me alegra volver a leerte, y tu visita, espero estés muy bien : )
Besitos de buenas noches.
Cuando la pareja cambia de esa forma, significa que ya no es la persona de quien nos enamoramos. Y si no mira a los ojos, es porque que sabe que está actuando mal. Tres caminos entonces quedan a tomar. Intentar que reaccione, acostumbrarse a esta nueva realidad o tomar el valor de dar un paso al costado para comenzar otra vez, pero ya no a su lado. Bonita poesía.
ResponderEliminar¡Saludos!
Muy lindo poema.
ResponderEliminarUn placer leerte de nuevo.
Un besito grande.
Hola, gracias por tu visita.
ResponderEliminarSiempre bienvenida porque lo mío es libre (tal como lo firmo)
Los demonios solo tienen vida si les damos lugar.
Buen jueves, besos muchos