beber agua de coco mientras las olas rompen en mis pies,
y que sea el revoloteo de las gaviotas el dulce canto que acompañe los pensamientos
junto a palmeras danzarinas que escuchan todo para decir nada.
Esta tarde quiero decorarme el alma con conchas y caracoles
dejarme llevar en la extensa red de las ilusiones
y cuando el sol se oculte entonces cantarle a la señora luna
esas canciones de cuna que me arrullaban la infancia.
Esta tarde quiero escribir sobre la arena el nombre de alguien,
ese alguien que su nombre perdió en medio la ausencia, de las sombras,
quiero que cuando suba la marea el nombre se borre
para después quedarme con un suspiro de libertad en el alma.
La tarde ya se vistió de colores,
la palmera está menos borracha,
Es entonces que preparo los argumentos para contarle a la luna
los amores que me cautivan...
Mily Murillo

Precioso poema. Cuantas más veces lo leo más me gusta. Esa dosis de sensibilidad que nos hace revivir, a la vez, nuestros propios recuerdos. Me alegra haberte descubierto un día como hoy, después de haber vuelto de un largo viaje con las baterías recargadas y sediento de palabras. Un abrazo.
ResponderEliminarJosep qué alegría tenerte por esta tu casa, que tomes de mis letras lo que a tu alma le agrade, que compartamos esa sed de palabras como bien lo describes.
EliminarUn fuerte abrazo.
Esta tarde quiero regalarme un atardecer de colores...
ResponderEliminarEsta tarde quiero decorarme el alma con conchas y caracoles...
Esta tarde quiero escribir sobre la arena el nombre de alguien...
La tarde ya se vistió de colores...
Es entonces que preparo los argumentos para contarle a la luna.
Pareciera que no eres sincera contigo, nunca tuviste intención de compartir la tarde con nada o alguien. Tú solo querías contarle a la luna una decisión ya tomada de antemano. Y tus argumentos cocinados son la disculpa. Beso.
Salud.
Hola, como siempre es un placer leerte, incluso tus comentarios con esa manera tan directa- y trágica- de ver las cosas.
EliminarUn fuerte abrazo.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
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ResponderEliminarEl verso de hoy, sí que es un precioso regalo que nos haces.
ResponderEliminarLleno de sensibilidad. Me ha gustado mucho.
Te mando un besito bien grande.
Mi hermosa Amalia, muchas gracias por tus bellas palabras, por abrazar mis palabras. Yo te abrazo con mucho cariño.
EliminarBesos , lindo fin de semana.
Una bella entrada Mily.
ResponderEliminarDe vez en cuando nos merecemos un regalo y este de un atardecer junto al mar pensando en el amor no es mal regalo.
La fotografía, fantástica.
Abrazos.
Hola Jerónimo, muchas gracias... la fotografía de la bella isla donde resido, aquí en el Golfo de México, bienvenido cuando gustes.
EliminarBesos y abrazos.
Regalarse momento para llenarse de entidad. Quién no ha escrito un nombre en la arena, apara aproximar un amor, o exocizar una traición...Un abrazo. Carlos
ResponderEliminarDefinitivamente Carlos, los momentos que uno se regala suelen ser el ancla -echada o elevada- que nos cuidan el alma. Y esos amores, esos nombres en la arena que las olas llevan y traen.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo.