sábado, 6 de septiembre de 2014

Lluvia de besos


... Y si las gotas de lluvia fueran besos,
Aquellos atrevidos, locos y robados
besos del ayer.


viernes, 29 de agosto de 2014

La Perla de mis pensamientos



Pareciera que no es viernes en mi oficina, sino un domingo por la tarde sentada en la casita del muelle, los barcos descansando sobre las plateadas aguas de la La Perla del Golfo. El mar y yo viejos amigos, cuántas alegrías y penas no le he contado, mientras que mi voz le transmite emociones, sus olas me devuelven el alma y un poco más...Ese rumbo tomaron mis pensamientos, una mezcla de sal y arena. 




martes, 19 de agosto de 2014

De tatuajes y otras estupideces


He pensado en ese tatuaje que he querido hacerme desde siempre, he pensado que me lo regalaré este agridulce 27. El motivo por el que lo he pospuesto es porque me gustará, porque naturalmente después de uno vienen dos, después tres, y en consecuencia  no se si toleraré la imagen de mi cuerpo lleno de tatuajes. 

¡Qué más da!

He pensado en esto y en tantas cosas, como por ejemplo que empezaré a creer que  todo ha terminado, lo de allá afuera, porque aquí adentro todo es un hervidero; una maraña de sentimientos sin nombre específico, pero que duelen como ese corte en la piel con un liviano filo, que se va pintando de rojo poco a poco, que no sabes si arde, si duele, si pica o si de plano no se siente nada, pero la herida ahí está, sangrando

¿Qué herida?

No se, la verdad que no se cuál de ellas me sigue doliendo, es una sensación insoportable saber que algo no está bien, que en algún lugar de tu camino, tu mente se torció, un tornillo se zafó; que vuelve la vida a ser insostenible, que las sombras amenazan con destruir la débil luz que se escapa por alguna rendija de mi alma. Eso de pretender que todo está bien es más tortuoso que aventarse al vacío sin red. 

Un tatuaje, tal vez dos en el agridulce 27 de cada año... ¡Esperen! ¿cuántos agostos me quedarán?, ¡qué manía la del humano de fanfarronear con el tiempo como si fuera nuestro!, con imaginarse un largo camino,  uno qué sabe de esa raya que está pintada y sin retorno, ¿y si mi raya está muy lejos y yo no quiero andar tanto? ¡Qué estupidez! seguramente mis neuronas no están haciendo mucha sinapsis últimamente, tal vez alguna hormona se fue de vacaciones.

¡Quizá me tome una taza de café y mañana la vida vuelve a ser vida!

  





lunes, 14 de julio de 2014

Autenticidad


Sabemos que todos somos "únicos" que no hay nadie como uno mismo, pero entonces, ¿Por qué vamos perdiendo la AUTENTICIDAD? ayer vi una película un tanto sosa, pero el mensaje era muy claro: el personaje era feliz y lo era a través de su autenticidad. Llevando esto a mi persona me permito aceptar lo difícil que resulta ser auténtico cuando eres parte activa de una sociedad, es decir, desde mi punto de vista los "límites" los "parámetros" son inherentes a la sociedad. Si nuestra forma de ser y de pensar no van de la mano con nuestro actuar, nos vamos moldeando en esos parámetros que rigen a una sociedad, son límites que nos van mellando lo auténtico de nuestro ser


Me pregunto¿qué tan fuerte puede ser el deseo o la necesidad de pertenecer a un determinado grupo, si pasamos por alto todo aquello que nos hace ser auténticos por el simple hecho de que los parámetros indican que "nos salimos de lugar"? Pero al final de cuentas la sociedad somos nosotros mismos, fuimos restándole importancia, valor y cualidad a todo aquello que nos hace diferir uno de otros, para vernos enajenados y bajo un mismo perfil.

Perder la autenticidad nos lleva a una enajenación tan delirante como absurda, 

Saludos, excelente semana amigos lectores. 

miércoles, 9 de julio de 2014

Remembranzas



Una tina de plástico, lo suficientemente grande para que una niña de 10 años entrara, unas cuantas muñecas, un barco de plástico color rojo con azul y muchos globos para llenarlos con agua... esa era la alberca perfecta en mi infancia.  La bandeja puesta a mitad del patio, mi mamá haciendo sus quehaceres, la música en turno retumbando por toda la casa, en veces con una pierna dentro y otra fuera de la tina, en veces ambas piernas colgando por el borde, en veces las dos piernas enmarañadas dentro de la pequeña tina, pero lo que nunca faltaba era mi monólogo, como público tenía a los tulipanes rojos y amarillos, al naranjo, a las muñecas que también disfrutaban del baño, a algunas avecillas que cantaban sobre el gran palo de aguacate.

Un monólogo que me tomaba horas, pues cómo no, si en él contaba de mis viajes a España, de que yo era una gitana, que ya había escrito un libro y por él viajaba a todos los lugares del mundo. También contaba de los viernes por la tarde, que era mi momento favorito de toda la semana; mi padre llegaba por ahí de las cuatro o cinco de la tarde, después de toda la semana fuera por su trabajo, llegaba cargado de delicias: frutas, dulces, galletas, y... lo más divertido de todo, las bolsas de sus pantalones cargados de monedas que iba acumulando en todos esos días. El ritual consistía en esperarlo horas en la entrada de la casa, y cuando él se asomaba yo gritaba un fuerte ¡Papiiiiiii! al tiempo que corría hacia él, en tanto mi papá tiraba las maletas y se preparaba para mi salto hacia sus brazos. Después de eso, saludaba a mi madre- sin que yo me le despegara claro está- entonces lo hacía que se sentara, le quitaba las botas y los calcetines, iba por las sandalias y el momento tan aclamado llegaba, él se levantaba y dejaba que le metiera mano en sus bolsillos, yo sacaba y sacaba monedas de todas las denominaciones, contaba el dinero y mi papá preguntaba cuánto era, yo siempre le contestaba: secreto, y con esto, iba hacia mi alcancía y ésta se hacia más rechoncha cada fin de semana. Mi ahorro era muy bien custodiado por "Chevo" el cochinito de barro color naranja con flores dibujadas. Cuando ya tenía una suma considerada, invitaba a mis padres a almorzar o a cenar, casi siempre era para eso. Ya cuando estaba en el bachillerato, mi papá me confesó que no siempre lograba juntar suficientes monedas, así que antes de llegar a casa cambiaba un billete por sencillo y de esta manera continuar con esa tradición de padre e hija. 

Bueno, que hablábamos de mi monólogo en mi tina de baño en medio del patio, pues que eso le contaba a las plantas y las muñecas, mientras mi mamá me llevaba rebanadas de sandía o melón fresco, alguna paleta de hielo o un raspado. Crecí siendo hija única, así que mis juegos eran muy solitarios pero desbordantes de fantasías. en los días que no estaba metida en la tina, limpiaba bien el corredor de la casa que tenía un piso muy liso, y entonces traía la manguera, he de confesar que para ese entonces, no era nada ecologista, gastaba mucha agua, pasaba horas y horas con la manguera abierta mientras el corredor se llenaba de agua donde simulaba nadar en un gran lago. A estas andadas mi madre se unió muchas veces, esto en épocas de calor.

Para los meses de frío,.tenía una particular forma de divertirme; me vestía  con la ropa de mi mamá, aretes enormes, collares, pulsos, zapatos de tacón bastante altos, y por supuesto, mi cara lucía un impresionante maquillaje. Contaba con muchas bolsos que ya no usaban mi mamá o tías, me colgaba de a dos o tres, y todos ellos con cientos de artículos dentro: teléfonos, carteras llenas con billetes de juguetes, piedras haciendo de monedas, libretas, colores, libros, abanico, labiales, y muchas cosas más. Me dedicaba a darle una vuelta tras otra al rededor de la casa, entraba y salía de ella, siempre "hablando sola", pero claro, si yo tenía que contar mis viajes a España e Italia- sí, son mi fijación- y del guapo novio que se convertía en un Rey.  Mi madre de vez en vez me atrapaba para acomodar mi abrigo, tocaba mi nariz, dependiendo de lo frío que estuviera era si seguía afuera o no. 

Ah, por supuesto que tenía una kodak que ya no servía más que para mis juegos, oh, cuántas fotos no tomé con ella, que si hubiera servido, los álbumes no me alcanzarían. 

... 

¿Qué me trajo a estas remembranzas? 

Uno de esos momentos en que los adultos solemos espantarnos de la realidad, del tiempo, del espacio, de lo cotidiano, de los problemas, de ser mayores frente a un futuro, nada más.  Y vale ir a por aquella niña que fuiste para que te abrace el alma. 


Mily Murillo.

viernes, 27 de junio de 2014

Grato descubrimiento



"Pensando en las ausencias que hay en mi vida, 
me he topado con la presencia de todo aquello que me ha sostenido"

Mily Murillo


martes, 24 de junio de 2014

Tarde de lluvia



4:50 pm

   El cielo se quitó con brusquedad su vestido azul y se puso el más oscuro que encontró en su armario; el estruendo y los pequeños hilos de luz haciendo de la tempestad un carnaval con matices  de blanco y negro. Me quedo calmada en mi silla, observando el ordenador y muy atenta al sonido de la lluvia, sentí el impulso de salir a mojarme, de caminar hacia la playa y disfrutar del olor a arena mojada, ver el mar embravecido, allá en la playa, cada gota de agua cae como un alfiler, punzante y retador, pero todo el conjunto; olas, cielo oscuro, lluvia, rayos, viento... resulta increíblemente majestuoso a la vista.
   No me moví de mi lugar, los adultos pensamos más en el después de.- la ropa mojada, el resfriado, el escozor de la piel por la arena, etc.- Me asomo a la ventana, en diez minutos las calles están inundadas, fueron minutos de lluvia intensa, de impulsos reprimidos, de cielo gris, brotaron palabras desde el fondo del alma, subieron en un barco de papel que la corriente de las calles llevará; ahí se le ve a la A tomada del timón, la M se quedó en uno de los camarotes, la O se asoma tras la borda mientras que la R eleva anclas...
   
  
 Mientras continúe la lluvia,  el barco de papel seguirá su rumbo con destino al horizonte, 
y yo,
yo me quedo en tierra firme. 

Mily Murillo 


sábado, 21 de junio de 2014

CARTA A UN AMOR



Si tuviera ese amor,
estas páginas no alcanzarían.



P.d. Erase una vez un montón de palabras y de sentimientos.


Mily Murillo.







jueves, 15 de mayo de 2014

... simplemente.



En ausencia de ti,
Escribo.
En ausencia de ti,
Sueño... 


Mily Murillo

viernes, 9 de mayo de 2014

Tejiendo poesía



Hoy tengo la imperiosa necesidad de leer, escuchar y decir poesías, llenar de versos cada instante. Sentir amor y paz, dichosos los ojos que lean entre líneas la vida misma.

Quiero tener un jardin repleto de flores blancas, de toda clase, pero blancas; tejer ilusiones, mecerme entre la prosa y el viento.

Tengo sed de palabras bonitas, de rocío del campo, de la brisa del mar, de mantos estrellados, de lunas llenas y de promesas adoptadas con ilusión.

Hoy quiero ver nacer una poesía que me acompañe para siempre, que me acune el alma como melodía del cielo; palabras que sean más que eso, que el tiempo no borre ni a merced del viento...

Mily Murillo

viernes, 2 de mayo de 2014

...De madrugada




¡Qué bonito resulta ponerle literatura a las vueltas de la vida!
... y más en una madrugada gatuna, ronronera, de pensamientos que se estrellan con un toque de poesía.

Mily Murillo

jueves, 1 de mayo de 2014

Armonía



Echada el alma a los aires del norte que mecen el día, 
Un gris en en el cielo que tranquiliza el pensamiento febril y complejo.

...

Hoy me siento bien,
La armonía la trajo el viento.
Mente y alma descansando sobre una hoja 
De aquél árbol que danza lento.

...

Qué importa el tiempo si del ahora se trata,
Causalidades nada más.
La paz echada al viento en el cielo gris,
Alma y pensamientos mecidos por el viento.

...

Mily Murillo





domingo, 27 de abril de 2014

La fuente



-Deja este corazón, sal de mí, tristeza... pena, lamento, ya no se tu nombre. Pareciera que la caja de pandora se abrió y su destino, yo. 

-No me victimizo, joder, que de verdad estoy sufriendo; que de verdad quiero ahogarme en llanto y quemarme el alma con palabras ácidas.

Decía en alto aquella mujer marchita que observándole estoy desde hace rato. 

-¡Soy la loca, soy la lastimera melodía ens sus consciencias, soy la errada, la jodida consecuencia, soy esa nada que todos miran de reojo, soy...!

Le miro, le reto a no soltarme la mirada. Pero ella cambia de rumbo su mirar airoso.  El cabello sucio, el mirar oscuro, su andar esquivo. La sigo, se sienta en la fuente, moja sus pies y lava su rostro; busco con la mirada a algún policia, descubriendo con alivio que no lo hay. Ella se ha metido por completo, hace las brazadas como si en el mar se encontrara. Se incorpora, descansando la espalda en la estructura central de la fuente.

-Joder, que mi corazón sangra y las heridas nada más no sanan. ¡Hey, tú... que se me va la vida, que de verdad me duele el alma!

Yo no me muevo, no puedo hacerlo, esas palabras hacen eco en mis adentros. Ella vuelve a echarse a nadar, la gente pasa, nadie le presta atención, a parte de mi. Los cuartos de hora van, uno...dos. Me sobresalto cuando sale de golpe de la fuente, viene hacia mí y por instinto le hago un espacio a mi lado. 

¡Soy la lastimera melodía de ...!

Ella no se sienta a mi lado, ella traspasa mi cuerpo sin terminar la frase. Ahora ya no entiendo nada...¿Quién era el fantasma, ella o  yo? Joder, que la tristeza se retuerce en mis entrañas, duele, duele.


...


Mily Murillo 


viernes, 25 de abril de 2014

Tus labios


Eran dulces,
Tus labios.
Hoy probarlos no puedo,
Tan solo recordarlos.

Y de recuerdos voy alimentando la recurrente soledad.


Eran dulces, tus labios...

Mily Murillo

martes, 25 de marzo de 2014

Entre líneas

Comienza la noche gatuna, la escritura de hojas en blanco que arrebatan mis pensamientos y mis horas de sueño. Que los dedos sangren al parir las obras, esas que no verán otra la luz que no sea la de mi lámpara de mesa. 

5,4,3,2,1 y  se hizo la media noche,  el principio de una feroz madrugada. Porque en estas horas nacerán letras oscuras, vacías para quien las lea y tan cargadas por quien las escribe. 

Esta noche no hace falta café,  se me antoja un brandy muy dulce, dulce como la etapa de la inocencia, pero ni inocente ni brandy, sólo las letras a secas,  sólo el Diazepam que presume de hacerme dormir dentro de una hora. Ja,  hace una semana que una pastilla no basta,  pero que el neurólogo dice que las pastillas sólo hacen el treinta por ciento así que el setenta restante del trabajo sucio lo tengo que hacer yo misma, ja! Como si se pudiera.

Lo que traigo es una maleta muy pesada a cuestas, emociones y sentires que nada tienen que ver con la migraña diagnosticada; insisto,  quiero un brandy seco - y digo seco para que suene a lenguaje de escritor de mundo. Pero ni bebo mucho, ni soy de mundo, ni escritora. 

Entre situaciones que son y que no, el antojo inexplicable de un buen brandy que alguna vez probé se vuelve intenso, el insomnio al que quiero cambiarle de nombre ya se siente en la habitación y en el nerviosismo de mis letras al plasmarlas. 


(Y entre líneas entiéndase que he vuelto)

Mily Murillo



sábado, 1 de marzo de 2014

De literatos y otras cosas (I)





-Almas libres y orgullosas, espíritus fatigados que siempre necesitan reposar al séptimo día-

Y habló Charles Baudelaire.

viernes, 28 de febrero de 2014

sencillamente no me rindo


Llegado el momento, hay altos en la vida que a veces suceden tranquilamente y otras tantas muy abruptos. A través de insomnios, de poesía, con rima o sin esta, he tratado de aclararme.

Entonces, las ideas pasan unas tras otras, aglomeradas en los andenes de mis pensamientos; Aunque también Por ratos me digo que a la vida hay que tomarla tal como viene, sin darle tantas vueltas, acuando con los cambios.

Mientras tanto el cambio es inevitable, es aquí y ahora que debo actuar, que estoy parada en un cruce, que si me voy para una dirección o para otra. Me cobijo con ese "no te rindas" de Benedetti que tanto me cura el alma y me inyecta fuerzas y nuevos bríos. Me cobijo en las metas trazadas, en los sueños de antaño anhelados.

Hay veces que la vida es más sencilla de lo que parece, que sólo hay que tirarse al ruedo al momento de la campanada...

domingo, 23 de febrero de 2014

Murmullo



Cosas de la noche.
De insomnio e inquietudes,
Cosas del corazón y la conciencia.
De sombras y murmullos.

Mily Murillo

jueves, 6 de febrero de 2014

Palabrerío

Con ganas de pasarle una aspiradora a mi mente, de desmenuzar mi alma y entender por qué carajos me hice a un lado del camino. Por qué estoy presa de miedo, por qué me detuve tan abruptamente, por qué tantos por qué.

Pareciera que mi cerebro fuera para un lado, mi corazón para otro y ni hablar de mi alma, sabrá Dios dónde anda.  Hay días que necesito salir corriendo al refugio de un libro, para cambiar de escenario. Resguardarme en las páginas ajenas a mi historia.

Está claro que escapo de mí,  que hay que tomar al toro por los cuernos, pero qué bonito resulta ponerle literatura a las marometas de la vida.

Besos y abrazos


domingo, 2 de febrero de 2014

En la vispera

Bajar la guardia,
Sentir que el aire puede hablarte al oido las cosas del amor.

Mily Murillo