lunes, 23 de febrero de 2015

Agradecimiento


Infinito agradecimiento a cada uno de ustedes por el cariño y el estar, son personas maravillosas que acompañan mi andar. 

A decir verdad,  son pocas las ocasiones en que decido publicar mis sentimientos tan abiertamente y sin poesía de por medio.  No tiene nada de malo, soy libre de hacerlo, pero no me gusta el día después, cuando la nube densa a descargado toda la amargura y entonces, las palabras ahí escritas me parecen  burdas- patéticas, para definirlas mejor-.

Sin embargo, a través de esos momentos de debilidad es que obtengo semejante muestras de empatía, gracias. Por aquí las cosas amanecieron mejor, no dudo que hay fortaleza en mi interior y esto será cosa de nada en días venideros.


Besos y abrazos con mucho cariño.


viernes, 20 de febrero de 2015

Blindaje


Estoy sostenida del instinto de vida, de cada respirar, sólo de eso, no hay más. Por las calles de este corazón, el único sufrimiento es el de la nada, el del vacío del alma, el sinsabor... blindaje del corazón.











viernes, 13 de febrero de 2015


Cinco febreros, y esto parece no tener fin. 

   

jueves, 1 de enero de 2015

Mientras que la luz brille

A los "treinta y uno" el cambio de calendario ya no produce esa magia del borrón y cuenta nueva que se vive a los veinte. Nos volvemos pepenadores de sentimientos y vivencias, sin embargo me quedo con la tranquilidad que todo es un círculo y a los cuarenta y tantos nos vamos desprendiendo de todo el peso sobre los hombros, para que nuestros pasos sean ligeros.

Mientras tanto, vuelvo la concentración a mi presente. Ayer terminó un año más y hoy no me siento diferente, es como si el año pasado tuviera un cordón que me conecte a él y a todos los cadáveres del calendario.  Ayer fue miércoles 2014, hoy sigue siendo la misma semana y sólo un día después ya tengo en mi escritorio una pila de 365 hojas en blanco, bueno, entre el brindis, las uvas, la resaca y la esperanza ya se quemó una hoja de tantas.

Claro está que tengo ilusiones varias, planes y metas incontables, que la llama de esa vela que alumbra el día a día está encendida con aquella luz calma y brillante. Pero es la relatividad del tiempo la que me ha conducido a este punto de finales y comienzos.

Cualquiera que sea la perspectiva, hoy comienza un tramo más de este  camino incierto y placentero llamado vida. Felicidad y bendiciones para todos.


miércoles, 31 de diciembre de 2014

La magia de tu presencia


Gracias de corazón a cada una de las personas maravillosas que me han llenado de alegría y dicha en cada visita a este humilde espacio y de sus  comentarios tan amables y reconfortantes que llegan a mi alma como un cálido abrazo.

Bendiciones y maravillas en sus vidas este y todos los años por venir.






viernes, 19 de diciembre de 2014

Salir


Salir, 
De tu cuarto, de tu casa,
Sobre todas las cosas 
Salir de tus adentros, de ese mar revuelto.

Salir,
Respirar profundo, 
Preparar tus ojos para la claridad que cega,
Respirar de nuevo.

Salir,
Y por precaución,
Dejar cerrada la puerta de tu mente,
Por aquello de los demonios, más que nada.

Salir,
Comprobar que el mundo de afuera 
No es más que una bola de luz,
Respirar, no te olvides de respirar.



domingo, 7 de diciembre de 2014

Etérea


... y siendo etérea,  mi alma es un globo que flota adentro de este cuerpo vacío. Con el corazón austero y un espíritu vagabundo.

Mily

domingo, 23 de noviembre de 2014

Fracciones de felicidad.


Domingo de café y lectura,
De estar conmigo,
De estar en calma, 

Mily Murillo

lunes, 17 de noviembre de 2014

En esta vida también te espero


El amor está en la quietud del jardin, en el ímpetu de las olas; el amor está dentro de mi ser, el amor es luz. El amor está en los cuatro vientos afuera, en el cosmos, en las estrellas.

Espero por el amor, le grito en silencio a la luna y ella le lleva en eco mi voz amorosa, allá donde se encuentre el alma que me ha de amar y complementar por los siglos de los siglos.

Y en la dulce espera escucho el murmullo de los árboles, de las sombras allá en el bosque; porque mi amado es luz, es energía en el tiempo y el espacio donde hemos de encontrarnos.

El amor que es para mí, fue destinado desde el pecado original, nos hemos encontrado en otras vidas; amantes por la etermidad, perdidos al morir, vueltos a nacer uno para el otro, una y otra vez...






lunes, 10 de noviembre de 2014

Abrazo mi alma



... Esta mañana descubrí que,  por más que hay circunstancias negativas en mi vida,  SOY MÁS FELIZ DE LO QUE  IMAGINABA. Que mi vida es hermosamente SIMPLE y MÁS SENCILLA DE LO QUE JAMÁS PUDE CREER HASTA HOY.

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Y lo quiero plasmar aquí para releerlo cuantas veces sean necesarias si llego a olvidar el sentimiento que me asaltó alegremente esta mañana. 

domingo, 2 de noviembre de 2014

Quiero

Quiero dar un paseo
Por las calles viejas de
Una ciudad desconocida.

Quiero tomar fotos
En blanco y negro y guardarlas
Para verlas veinte años después.

Quiero bailar un danzón
Con un hombre alto y callado,
Que sepa llevar mis pasos.

Quiero que el día esté nublado
Y tomar atole de avena
Con galletas de agua.

Quiero ir al campo,
Mojarme los pies con la
Brisa de las plantas.

Quiero comer miel
Directamente de la penca
De un panal de abejas.

Quiero viajar por el mundo
Sin equipaje y sin fecha
De retorno.

Quiero una melena corta
Y despeinada que me
Libere el alma.

...

Quiero un noviembre tranquilo,
Un diciembre catártico,
Un año nuevo con promesas cumplidas,
Cabos atados y ciclos cerrados.

...

lunes, 27 de octubre de 2014

La vida pospuesta

   Posponer la vida no es como posponer una cita con el dentista, posponer la vida significa asesinar sueños, derribar anhelos. Significa restarle importancia a tu existir, fingir que no hay prisa, igorar que la vida va hacia adelante; pretender que el tiempo te espera a que decidas ir a "vivir"  es como pretender que la luna es de queso y en ocasiones especiales de miel... Entoces, posponer la vida podría ser una forma de suicidio, lento y pecaminoso, una mezcla de asfixia con envenamiento.

Mily Murillo

   

jueves, 9 de octubre de 2014

mientras tanto en Tierra Colorá


-Ándate quitando ese "vestio" India provocadora de deseos, que es por "asté" que no duerme el Indio.

-¡Válgame arriero!, si fue asté que pa'l día de San Isidro me regaló el "vestio colorao"

-¡Ay Macaria! Si asté tiene más curvas que el camino a Rancho Viejo, ¡que el "mesmito" San Isidro calme mis calores y a ti los rubores de los cachetes mozuela!...

...

A la orilla del río se vislumbra el vestio colorao de la India y el sombrero del arriero.








jueves, 2 de octubre de 2014

Osadía


He borrado más de veinte veces la primera línea,  nada cuaja. No estoy enamorada ni sufriendo por amor, qué osadía pretender hablar del corazón.  Ni amor ni odio, ni frío ni calor, ni una cosa ni otra, estoy en el medio y la apatía no produce prosa ni poesía...  entonces, que no me joda esta necesidad de escribir, si por estos días no puedo ni pensar en qué fue primero si el huevo o la gallina.

sábado, 20 de septiembre de 2014

sábado, 6 de septiembre de 2014

Lluvia de besos


... Y si las gotas de lluvia fueran besos,
Aquellos atrevidos, locos y robados
besos del ayer.


viernes, 29 de agosto de 2014

La Perla de mis pensamientos



Pareciera que no es viernes en mi oficina, sino un domingo por la tarde sentada en la casita del muelle, los barcos descansando sobre las plateadas aguas de la La Perla del Golfo. El mar y yo viejos amigos, cuántas alegrías y penas no le he contado, mientras que mi voz le transmite emociones, sus olas me devuelven el alma y un poco más...Ese rumbo tomaron mis pensamientos, una mezcla de sal y arena. 




martes, 19 de agosto de 2014

De tatuajes y otras estupideces


He pensado en ese tatuaje que he querido hacerme desde siempre, he pensado que me lo regalaré este agridulce 27. El motivo por el que lo he pospuesto es porque me gustará, porque naturalmente después de uno vienen dos, después tres, y en consecuencia  no se si toleraré la imagen de mi cuerpo lleno de tatuajes. 

¡Qué más da!

He pensado en esto y en tantas cosas, como por ejemplo que empezaré a creer que  todo ha terminado, lo de allá afuera, porque aquí adentro todo es un hervidero; una maraña de sentimientos sin nombre específico, pero que duelen como ese corte en la piel con un liviano filo, que se va pintando de rojo poco a poco, que no sabes si arde, si duele, si pica o si de plano no se siente nada, pero la herida ahí está, sangrando

¿Qué herida?

No se, la verdad que no se cuál de ellas me sigue doliendo, es una sensación insoportable saber que algo no está bien, que en algún lugar de tu camino, tu mente se torció, un tornillo se zafó; que vuelve la vida a ser insostenible, que las sombras amenazan con destruir la débil luz que se escapa por alguna rendija de mi alma. Eso de pretender que todo está bien es más tortuoso que aventarse al vacío sin red. 

Un tatuaje, tal vez dos en el agridulce 27 de cada año... ¡Esperen! ¿cuántos agostos me quedarán?, ¡qué manía la del humano de fanfarronear con el tiempo como si fuera nuestro!, con imaginarse un largo camino,  uno qué sabe de esa raya que está pintada y sin retorno, ¿y si mi raya está muy lejos y yo no quiero andar tanto? ¡Qué estupidez! seguramente mis neuronas no están haciendo mucha sinapsis últimamente, tal vez alguna hormona se fue de vacaciones.

¡Quizá me tome una taza de café y mañana la vida vuelve a ser vida!

  





lunes, 14 de julio de 2014

Autenticidad


Sabemos que todos somos "únicos" que no hay nadie como uno mismo, pero entonces, ¿Por qué vamos perdiendo la AUTENTICIDAD? ayer vi una película un tanto sosa, pero el mensaje era muy claro: el personaje era feliz y lo era a través de su autenticidad. Llevando esto a mi persona me permito aceptar lo difícil que resulta ser auténtico cuando eres parte activa de una sociedad, es decir, desde mi punto de vista los "límites" los "parámetros" son inherentes a la sociedad. Si nuestra forma de ser y de pensar no van de la mano con nuestro actuar, nos vamos moldeando en esos parámetros que rigen a una sociedad, son límites que nos van mellando lo auténtico de nuestro ser


Me pregunto¿qué tan fuerte puede ser el deseo o la necesidad de pertenecer a un determinado grupo, si pasamos por alto todo aquello que nos hace ser auténticos por el simple hecho de que los parámetros indican que "nos salimos de lugar"? Pero al final de cuentas la sociedad somos nosotros mismos, fuimos restándole importancia, valor y cualidad a todo aquello que nos hace diferir uno de otros, para vernos enajenados y bajo un mismo perfil.

Perder la autenticidad nos lleva a una enajenación tan delirante como absurda, 

Saludos, excelente semana amigos lectores. 

miércoles, 9 de julio de 2014

Remembranzas



Una tina de plástico, lo suficientemente grande para que una niña de 10 años entrara, unas cuantas muñecas, un barco de plástico color rojo con azul y muchos globos para llenarlos con agua... esa era la alberca perfecta en mi infancia.  La bandeja puesta a mitad del patio, mi mamá haciendo sus quehaceres, la música en turno retumbando por toda la casa, en veces con una pierna dentro y otra fuera de la tina, en veces ambas piernas colgando por el borde, en veces las dos piernas enmarañadas dentro de la pequeña tina, pero lo que nunca faltaba era mi monólogo, como público tenía a los tulipanes rojos y amarillos, al naranjo, a las muñecas que también disfrutaban del baño, a algunas avecillas que cantaban sobre el gran palo de aguacate.

Un monólogo que me tomaba horas, pues cómo no, si en él contaba de mis viajes a España, de que yo era una gitana, que ya había escrito un libro y por él viajaba a todos los lugares del mundo. También contaba de los viernes por la tarde, que era mi momento favorito de toda la semana; mi padre llegaba por ahí de las cuatro o cinco de la tarde, después de toda la semana fuera por su trabajo, llegaba cargado de delicias: frutas, dulces, galletas, y... lo más divertido de todo, las bolsas de sus pantalones cargados de monedas que iba acumulando en todos esos días. El ritual consistía en esperarlo horas en la entrada de la casa, y cuando él se asomaba yo gritaba un fuerte ¡Papiiiiiii! al tiempo que corría hacia él, en tanto mi papá tiraba las maletas y se preparaba para mi salto hacia sus brazos. Después de eso, saludaba a mi madre- sin que yo me le despegara claro está- entonces lo hacía que se sentara, le quitaba las botas y los calcetines, iba por las sandalias y el momento tan aclamado llegaba, él se levantaba y dejaba que le metiera mano en sus bolsillos, yo sacaba y sacaba monedas de todas las denominaciones, contaba el dinero y mi papá preguntaba cuánto era, yo siempre le contestaba: secreto, y con esto, iba hacia mi alcancía y ésta se hacia más rechoncha cada fin de semana. Mi ahorro era muy bien custodiado por "Chevo" el cochinito de barro color naranja con flores dibujadas. Cuando ya tenía una suma considerada, invitaba a mis padres a almorzar o a cenar, casi siempre era para eso. Ya cuando estaba en el bachillerato, mi papá me confesó que no siempre lograba juntar suficientes monedas, así que antes de llegar a casa cambiaba un billete por sencillo y de esta manera continuar con esa tradición de padre e hija. 

Bueno, que hablábamos de mi monólogo en mi tina de baño en medio del patio, pues que eso le contaba a las plantas y las muñecas, mientras mi mamá me llevaba rebanadas de sandía o melón fresco, alguna paleta de hielo o un raspado. Crecí siendo hija única, así que mis juegos eran muy solitarios pero desbordantes de fantasías. en los días que no estaba metida en la tina, limpiaba bien el corredor de la casa que tenía un piso muy liso, y entonces traía la manguera, he de confesar que para ese entonces, no era nada ecologista, gastaba mucha agua, pasaba horas y horas con la manguera abierta mientras el corredor se llenaba de agua donde simulaba nadar en un gran lago. A estas andadas mi madre se unió muchas veces, esto en épocas de calor.

Para los meses de frío,.tenía una particular forma de divertirme; me vestía  con la ropa de mi mamá, aretes enormes, collares, pulsos, zapatos de tacón bastante altos, y por supuesto, mi cara lucía un impresionante maquillaje. Contaba con muchas bolsos que ya no usaban mi mamá o tías, me colgaba de a dos o tres, y todos ellos con cientos de artículos dentro: teléfonos, carteras llenas con billetes de juguetes, piedras haciendo de monedas, libretas, colores, libros, abanico, labiales, y muchas cosas más. Me dedicaba a darle una vuelta tras otra al rededor de la casa, entraba y salía de ella, siempre "hablando sola", pero claro, si yo tenía que contar mis viajes a España e Italia- sí, son mi fijación- y del guapo novio que se convertía en un Rey.  Mi madre de vez en vez me atrapaba para acomodar mi abrigo, tocaba mi nariz, dependiendo de lo frío que estuviera era si seguía afuera o no. 

Ah, por supuesto que tenía una kodak que ya no servía más que para mis juegos, oh, cuántas fotos no tomé con ella, que si hubiera servido, los álbumes no me alcanzarían. 

... 

¿Qué me trajo a estas remembranzas? 

Uno de esos momentos en que los adultos solemos espantarnos de la realidad, del tiempo, del espacio, de lo cotidiano, de los problemas, de ser mayores frente a un futuro, nada más.  Y vale ir a por aquella niña que fuiste para que te abrace el alma. 


Mily Murillo.