Estaba por argumentar que "las palabras me han abandonado", pero qué manías las de culpar a todos y a todo cuando soy yo quien no puede echar mano ni siquiera de mis propias conclusiones. Pasa que este café no me sabe a café, que el momento se me hace burdo, que las ideas chocan entre lógicas e inventivas.
Hay un silencio que me abraza, que me abriga con el manto negro, que me enciende el cigarrillo, mientras que las palabras quieren expresar lo que sólo ellas saben de mi; es una lucha que se ha desatado en las últimas semanas, es querer decirlo todo, es no encontrar el modo. Sueños jamás soñados, sueños arrebatados por el insomnio, por le transcurrir de las horas en silencio, en la espesa noche; pero qué falta de irrespetar la tranquilidad que rondaba por mis ayeres conquistados.
La tarde está cayendo, si no fuera el funeral al que iré esta noche, ya estaría preparando el libro de turno. la película a ver- que por cierto, me he enganchado con el cine de Suecia-, pero no, hoy mi desvelo tendrá un atuendo negro, flores y "consuelo", al menos eso puedo dar cuando yo no lo tengo.

Creo que atraviesas uno de esos momentos de los que nadie escapa.
ResponderEliminarMe gusto la forma en que nos lo contaste.
Me gusta tu sitio, con tu permiso me quedo!!
Cariños…
Hermoso ese blanco y negro, pasaje del silencio.
ResponderEliminarEn los matices completos del gris que hoy te rodea , dejas asomar cálida y pura la belleza de expresión de una poeta.
Besos
Un texto triste, melancólico, pero bello.
ResponderEliminarUna película, a veces, nos alegra el día.
Un abrazo.
Tus palabras encierran gran tristeza y me parecen llenas de nostalgia.
ResponderEliminarEspero que vaya todo bien.
Recibe mi cariño y un abrazo muy fuerte.
Todo pasa y siempre algo bueno queda, depende siempre de la óptica y su ángulo.
ResponderEliminarBuena semana, besos.
Precioso... Gracias por compartir. Abrazo grande
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