Los días de aquellas vacaciones sucedieron entre sábanas blancas,
los cuerpos provocando que las almas se encendieran sin tregua, sin sosiego;
manos que en el frenesí se enlazaban desesperadas,
urgencia de piel, de memorizar cada centímetro de sus cuerpos tibios.
De la piel blanca y suave resaltaba el carmín de sus labios;
El perfume inundaba sutil e irresistiblemente la habitación,
Las palabras eran un canto de románticas pasiones.
Caricias sin prisa, amores locos de un gélido invierno...
ATT. Amantes de alguna ciudad a la luz de la luna.
Mily Murillo

Bello erotismo memorioso, Un abrazo. carlos
ResponderEliminarHola Carlos, agradezco de corazón tus palabras, mismas que nutren esta pasión por las letras.
EliminarBesos y un cálido abrazo.
¡¡Qué bonito y sensual!!.
ResponderEliminarUn besito, querida amiga.
Mi bella Amalia, dime amiga... ¿cómo sería la vida sin estas pasiones? qué mortal el deseo aunque hay veces que toquemos el cielo.
EliminarBesos y abrazos querida mía.
Hay momentos que se enredan con sensaciones y vida... como un remolino de pasión que inunda los ojos de aquel que se asoma a las palabras.
ResponderEliminarBesos almendrados ;)
Esos remolinos que desarman los sentidos, el alma y el ser mismo.
EliminarQué alegría me causa tenerte en mi blog. Besos y abrazos.