lunes, 16 de septiembre de 2013

Perfume






- Hola, quise llamarte para... no importa, quiero escucharte.

- Estoy lejos, ¿lo sabes?

- Creo que cometes un error, nunca habías estado más cerca de mi.

- La imaginación sirve

- No, se que eres tú,  me lastimas. ¿lo sabes?

- ¿Yo? pero qué puedo hacerte si hay una eternidad de distancia, si cuando pretendo tocarte, las olas furiosas del abismo me azotan el alma.

- ¡Mientes! yo te siento, me tocas, me quemas la piel.

- No

- Tu olor...

- Se quedó grabado en tu memoria

- ¡No! despierto en las madrugadas tras sentirte junto a mi, el olor de tu piel, de tu cabello...

- Duerme

- ¡No te vayas! la noche es muy larga y sufro, desespero, enloquezco.

- La eternidad duele más.

- ¡Llévame!

- Estás conmigo

- Llévate también mi cuerpo, no lo vivo, me hiere, me duele.

- La vida y la muerte son los polos de la existencia humana...ser o no ser.

- Eres

- Fui

- ¡Perdóname!

- Ya no hay nada que se pueda hacer.

- No quise lastimarte, fue un error.

- No te reclamo nada, nunca lo hice.

- ¿Te paree poco lo que hiciste, lo que haces?

- Sólo me fui

- ¿Pensaste que a los tres meses lo olvidaría y que todo seguiría igual?

- Pensé que yo lo olvidaría, no lo hice por ti.

- ¿lo olvidaste, me perdonaste, me dejaste de amar?

- No siento, sólo "vivo" una y otra vez lo mismo.

- ¡Vete por favor!

- Pero  hace unos momentos me pediste que no lo hiciera

- ¡Te odio! me arruinaste la vida

- Yo no te odio, tú no me arruinaste la vida, me la arrancaste.

- ¿Por qué lo hiciste? ¿Por qué fuiste tan cobarde?

- Me cansé de hacer el bien, de respetar, de amar, de perdonar, de permitir... de tu infidelidad.

- ¿lo disfrutaste?

- no hubo tiempo, mientras me desangraba sólo veía la luz.

- ¿Por qué no te fuiste con la luz, era una segunda oportunidad?

- ¿Para ti o para mi?

- ¡Me odias! por eso me castigas, quieres enloquecerme, quieres que deslice la navaja igual que tú.

- ¡Te amo!

- Quien ama no hace daño.

- Gracias, lo has aceptado, nunca me amaste...

- Yo...

- ¡Calla, no te condenes más!

- Tú lo estás. Dios castiga a quien se quita la vida.

- Dios castiga a quien mata sin un arma, a quien asesina el alma con actos impuros, a quien hace pedazos el corazón.

-¡Vete!

- Sí, ya amaneció,  nos quedan muchas madrugadas por delante.


Mily Murillo








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Gotas de inspiración