jueves, 7 de febrero de 2013
Desafiándome
El reto a mis limitaciones mentales-ya añejas en mi ser-,
la sensación de desafío, la adrenalina que produce el ir
un paso más allá de la muralla en la que me escondía,
esos impulsos no reprimidos, dejados ser...
Ese abanico de posibilidades, el ramillete de opciones,
el despliegue de horizontes, es hoy el motor de mis sueños,
el combustible del día a día y aún un poco más,
La fuerza del momento, el ímpetu de los deseos.
Me siento,
me vivo,
me disfruto,
me amo...
Se desborda el amor por cada rendija de mis pensamientos y de mi
corazón, se desbordan las ilusiones y los obstáculos vencidos que
abren paso a lo que moría en el abismo.
...
Porque esta noche se quien soy.
martes, 29 de enero de 2013
viernes, 18 de enero de 2013
LUNA
La señora del cielo,
la amante del universo,
-amante yo de ella-
amante de su energía,
de su misticismo...
del magnetismo de su reflejo
...
Luna y mujer
¡una sola!
cuando la luna se llena,
la entraña cargada de la mujer
se vacía.
...
Porque la luna amarra a la mujer,
al mar,
a la Tierra,
porque es la ama y señora.
...
Y observada tras la ventana
pareciera que sólo adorna los cielos,
engalana las noches
y provoca pasiones.
...
Mily Murillo
miércoles, 16 de enero de 2013
Despuntando esperanzas
De pronto olía a café,
a la verde mañana de la montaña,
a los frutos de estación,
e indiscutiblemente al perfume de tu piel mojada.
El sol amenazaba con despuntar en el alba,
con él la esperanza del día...
contigo la esperanza de la vida,
de la vida mía.
tomé el café,
regresé a tu lado- el sol ya despuntó-
me ofreciste tus brazos para acunarme en ellos,
Sólo entonces ¡El día puede comenzar!
lunes, 14 de enero de 2013
Una lección más
...
Para que aprendas,
una bofetada de realidad;
Para que te quites lo ingenua,
para que saques las garras y
siempre te defiendas.
martes, 8 de enero de 2013
En camino
Ayer, mientras me disponía a apagar el monitor de mi oficina, respiré lo más hondo posible, y me invadió la necesidad de libertad, bajé de la oficina, caminé hacia el auto, y justo cuando me senté frente al volante, supe que no manejaría hacia mi departamento.
Son las 6 de la mañana de hoy viernes, estoy en la gasolinera a la entrada de mi pueblo, fue una noche magnífica, si la hubiera pretendido no la consigo, kilómetros tras kilómetros en una carretera bajo el manto estrellado, horas de música y café, horas de recuerdos y cigarrillos, pero lo cierto es que ya estaba muy lejos de la ciudad para regresar, sólo me quedaba echar pa´lante.
Mi mamá a estas horas de la mañana estará regando las plantas de su extenso jardín, calentando café y tortillas hechas a mano para disfrutar con un buen trozo de queso fresco, al menos, eso eso es lo que me se me antoja llegar a comer. De este lado de la gasolinera, en el restaurancito, no me conocen ni conozco a alguien, quizá son nuevos en el pueblo... no qué va, pasa que tengo 11 años sin venir, desde aquél día que salí de casa para estudiar la universidad.
Estoy nerviosa, mi estómago es un desastre de mariposas, esas que se sienten cuando vas a ver a alguien que te gusta, a quien amas o qué se yo, cuando hay algo importante; tantos recuerdos: rostros, calles, olores, sabores, personas que ya murieron y no veré, otras caras nuevas, personas de fuera o jovencitos que vi nacer pero no crecer... mi casa, ese lugar de ensueño, donde mi madre siempre arregla mi cuarto para el día... ese gran día en que su retoño vuelva.
Me armo de valor y conduzco hacia la entrada, desde el primer centímetro de calle todo está diferente... sólo se que tengo que manejar tres kilómetros al fondo, doblar a la derecha en la vuelta del parque, de ahí hasta el fondo y luego a la izquierda... ahí se encuentra mi vida.
¿El trabajo?
¡Sí, el sonido de la alarme me recuerda del trabajo! no conduje hasta mi pueblo, hoy es martes y voy a trabajar.
Son las 6 de la mañana de hoy viernes, estoy en la gasolinera a la entrada de mi pueblo, fue una noche magnífica, si la hubiera pretendido no la consigo, kilómetros tras kilómetros en una carretera bajo el manto estrellado, horas de música y café, horas de recuerdos y cigarrillos, pero lo cierto es que ya estaba muy lejos de la ciudad para regresar, sólo me quedaba echar pa´lante.
Mi mamá a estas horas de la mañana estará regando las plantas de su extenso jardín, calentando café y tortillas hechas a mano para disfrutar con un buen trozo de queso fresco, al menos, eso eso es lo que me se me antoja llegar a comer. De este lado de la gasolinera, en el restaurancito, no me conocen ni conozco a alguien, quizá son nuevos en el pueblo... no qué va, pasa que tengo 11 años sin venir, desde aquél día que salí de casa para estudiar la universidad.
Estoy nerviosa, mi estómago es un desastre de mariposas, esas que se sienten cuando vas a ver a alguien que te gusta, a quien amas o qué se yo, cuando hay algo importante; tantos recuerdos: rostros, calles, olores, sabores, personas que ya murieron y no veré, otras caras nuevas, personas de fuera o jovencitos que vi nacer pero no crecer... mi casa, ese lugar de ensueño, donde mi madre siempre arregla mi cuarto para el día... ese gran día en que su retoño vuelva.
Me armo de valor y conduzco hacia la entrada, desde el primer centímetro de calle todo está diferente... sólo se que tengo que manejar tres kilómetros al fondo, doblar a la derecha en la vuelta del parque, de ahí hasta el fondo y luego a la izquierda... ahí se encuentra mi vida.
¿El trabajo?
¡Sí, el sonido de la alarme me recuerda del trabajo! no conduje hasta mi pueblo, hoy es martes y voy a trabajar.
¿Loca?
Quisiera pasar por alto
eso que llaman "dignidad".
Quisiera pisotear las razones,
la lògica y el instinto de supervivencia.
Quisiera ser ciega del alma e
ignorar lo que está bien y lo que no.
Quisiera salir a toda prisa, corriendo
a tus brazos, olvidando el daño.
Quisiera reconquistarte, volver a esos
días en los que me arreglaba para ti.
Quisera ir hasta donde estás y
provocar tus ganas... tus ganas inexistentes.
Quisiera tomar lo poco que me ofreces
¡y que me baste!
...
Para hacer esas locuras
quisera estar menos cuerda,
tan sólo un poco menos.
Pero sucede que estoy maravillosamente
amarrada a una buena dosis de cordura.
miércoles, 2 de enero de 2013
Marañas
Tengo los sentimientos enmarañados,
las palabras se suicidan en el intento de plasmarse, no se lo que siento mucho menos lo que escribo, pero la necesidad de vomitar las palabras es mayor a que anden revoloteando en mi cabeza.
De un momento a otro, mi escenario volvió a cambiar y es entonces que me pregunto, cuando te mueven de esa zona ya conocida, se trata de que te arrebatan "la zona de confort o es que realmente te quitan el equilibrio sano y necesario?
"confort-equilibrio- cambio- yo-mi cabeza-yo de nuevo- mis palabras..."
Es sólo el segundo día del nuevo año, que barbaridad me resulta tener ya conflictos, pero más barbaro me sabe este palabrerío que quiere ver la luz y se da de topes por los rincones de mi consciencia.
_______
Besos y abrazos, ya en el camino de otro año recién parido.
lunes, 31 de diciembre de 2012
Grata despedida
Con las primeras luces de la mañana caminé hacia la playa, con un frío poco común en la isla, me dispuse a remojar los pies-y el alma- en las aguas melodiosas que tenía ante mis ojos.
En la orilla encontré caracoles y conchas de todos tamaños y colores, pero tambièn encontré el camino hacia adentro, ese camino que pocas veces andamos.
Las gaviotas decoraban los aires, una lancha irrumpió el escenario, más adelante, sentando a la orilla, un señor con aires de sabiduría, con la piel curtida por la sal y el sol, un pescador, un hombre que como yo, miraba el mar, escuchaba las olas y ve tú a saber en qué pensaba.
Nos dimos los buenos días y cada quién siguió en sus pensamientos; los míos giraban por el mes de febrero, sí, los chocolates y las flores de los enamorados, me provocaron una ligera temblorina, estaba sola, mi segundo año sola y extrañando a quien me arrancó el corazón y lo tiró en un camino del desierto.
Para abril y mayo, el sabor de la ausencia era menos amargo; mi vida siguió el curso natural, trabajando, conviviendo con mi familia, con unos cuantos amigos, leyendo, escribiendo... soñando.
Qué rico es soñar, volver a sentir el calor del horizonte, sin nubes, sin lluvias, sólo el sol y los sueños. Junio y Julio me trajeron la ilusión de agosto... mi cumpleaños.
Porque dos años atrás no amaba tanto mi vida como lo es hoy en día, porque daba por hecho cada amanecer, cada respirar. Por el mes de agosto me encontraba, cuando al llegar a la vuelta de la playa, en la zona del dragado, vi el cielo tan azul en comunión con el mar, vi las aves revolotear a mi alrededor, vi mi reflejo en el charco de agua, ahí entre caracoles, algas y esperanzas.
Me senté a un lado del charco-espejo, respiré profundo, cerré mis ojos y abrí el alma... se fue, se fue náufraga entre las olas, el aire me la devolvía de vez en cuando; en ese ir y venir, seguí recordando.
En octubre refrendé las promesas con mi persona, "estoy más para allá que para acá" me repetí durante ese mes; las dudas me asaltaron, la inseguridad quería reposar en mis decisiones, pero no, no hay cabida en mi vida, yo voy hacia el frente, y nada me detiene, es lo que me repetía.
Las olas, plácidas descanzaban en esa orilla, "mi orilla" esta mañana, ya para ese rato el alma mía era amiga de un delfin y de un pelícano que compartían desayuno. Noviembre, para esos días, estaba inquieta por las dos fechas que visten de amarillo las muertes de los seres queridos, fechas que le ponen dulces y pan a nuestras penas. Pero al terminar el mes, me quité el negro luto y me vestí de dorado.
Sí, para mí la época decembrina es de color oro, y valen como tal los recuerdos de mi infancia, recuerdos que atesoro.
Hoy estoy esribiendo la última página de este libro, un tomo de 12 capìtulos, páginas que tienen escritas la vida en verso, los versos de mi respirar, los versos de mi soñar constante, de mi renacer.
¡Hey, ven aquì! le grito a mi alma, èsta regresa a mi cuerpo, ligera, sin penas, ha tirado en el fondo del mar el equipaje repleto de todo lo que no me sirve...
De regreso, memorizo aquella sensación de paz, de armonía... y recuerdo que hoy, en la campanada número doce, se despliega ante mi un libro nuevo, doce capìtulos completamente en blanco donde escribir el presente con tinta de fe y esperanza.
¡Ah!, el señor a la orilla de la playa, se adentró al mar sin mirar atrás, las olas lo abrazaron y lo llevaron consigo, no era un pescador, aquél señor que me brindó los buenos días, era el alma del año viejo.
__________________________
Felicidad y bendiciones a sus vidas,
mi corazòn les abraza...
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Felicidad y bendiciones a sus vidas,
mi corazòn les abraza...
miércoles, 26 de diciembre de 2012
El amor sin más ni menos
Amarte,
sin medias tintas.
Amarte,
por lo que eres y lo que no.
Amarte,
sin palabras inciertas, sólo con mi alma ardiendo en tu boca, aquí, ahora.
Amarte,
porque es lo que siento, sin más ni menos.
Amarte.
por lo inútil que resulta luchar contra esto.
Amarte. ,
porque se me acaban los pretextos para no hacerlo.
lunes, 24 de diciembre de 2012
Feliz Navidad
Brindo por ellos,
Brindo por tí
Brindo por mí...
Mis queridos lectores,
mi corazón los abraza.
"A las doce campanadas
Afirmaré que estoy bien con el universo
y el universo está bien conmigo"
Feliz Navidad
jueves, 20 de diciembre de 2012
Abrazos vacíos
Desperté en los brazos de tu ausencia,
me cobijaron como aquellos amaneceres en que perdía mi rostro en tu pecho,
sentía tu respirar en armonía con el mío, como lo que eramos,
como un todo.
El tiempo sigue corriendo, ya son dos años,
y aún despierto con sudores fríos, con el abrazo ese de la ausencia,
con los temblores de la soledad, la soledad no austera, la soledad de "tú ausencia",
porque si bien te extraño, si bien te añoro,
¡Ahora no sólo eres tú en mi, ahora soy yo en mi vida, con mi vida, con mi vivir!
Estos sueños son la huella del amor que sin miedos viví,
un amor que sin miedos dejaré de soñar,
cuando las olas de mi memoria
borren las caracolas y las estrellas del mar de mi corazón.
martes, 18 de diciembre de 2012
Añoranzas
Ayer busqué entre los recuerdos
aquél sentimiento de felicidad que se tiene a los 18,
cuando la vida a penas comienza, cuando los caminos se despliégan
como abanicos de posibilidades.
Y no es que sea infeliz aquí y ahora,
más bien, se me antojó el sabor de
aquél tipo de felicidad que sólo se
vive en esos años...
Con los recuerdos,
¡las sensaciones!
con ellas,
¡las añoranzas!
Encontré el sentimiento,
lo reconocí como si fueran esos años,
y mi piel se estremeció junto con el
estrujar de mi alma.
... ¡Y no es que sea infeliz aquí a y ahora.
es sólo la añoranza!
martes, 11 de diciembre de 2012
Tú...
Tú, de andares gentiles y delicados,
Tú, de pasos que dejan huellas en mi ser,
Tú, que has descubierto el sabor de mis secretos y el aroma de mis pensamientos,
Tú, que hoy te alejas con la sutiliza con la que llegaste...
Tú, a quien amo,
Tú, a quien he de olvidar con el paso del tiempo irreverente,
Tú, a quien la vida me prestó un instante...
¡Para extrañar una eternidad!
miércoles, 10 de octubre de 2012
Sutil y efímero
de las vivencias que se convierten en recuerdos para después olvidar; el amor es cosa del "apego" y
los "ideales", el amor es la bella y sutil obra de teatro de todos los tiempos.
Y cuantas veces llegue a mí, actuaré la obra más hermosa que el ser humano puede
experimentar, en la mente o el corazón... el amor es el punto a la "i", el amor es el principio y el fin, es la causa y efecto. Te olvido, sólo para volver a amar.
Milagros
jueves, 4 de octubre de 2012
Cafeína y amores
El sabor del café de media noche, la canción del silencio nocturno,
tú en mi cama, no, es la cama y tu ausencia, continúo observando desde mi habitación
tras reprender a mis pensamientos, quizá se deba a que la ausencia huele a ti
y mis sábanas frías reclaman tu piel tropical.
La noche tiene una peculiar nota de pasión en el aire, como si en cada habitación
unos amantes se deboraran con la desesperación de lo prohibido; mientras tanto,
los que caminan bajo el cielo oscuro andan con los pensamientos al aire como yo,
pensamientos que se multiplican y se expanden en la nada.
El cuarto café se acabó, la tímida luna se despide de los amantes, incluso de los amantes de la ausencia y en ese momento que no es la noche y tampoco el día, mis ojos amenzan con derramar
las lágrimas que reprimí la noche anterior, y todas las noches entre mi cama y tu ausencia.
Pero el amanecer llega, y con él, la esperanza de escribir con otra tinta y otra historia.
jueves, 20 de septiembre de 2012
Carmina
Esta mañana amaneció peculiarmente nublado, al despertar, Carmina recordó todo lo que había soñado, las imagenes de un trozo de comida a medio morder, la bolsa negra, el niño, el partido de futbol, el pueblo, el celular, la llamada, su madre... el tumor que le acababan de extirpar, su voz sonando a tragedia, a sufrimiento, a ausencia de su hija...
La hija era Carmina, la madre era una pesadilla.
Pero aquella mañana le pareció la mejor de toda la semana; se vistió, salió hacia su trabajo, hacia la vida normal, llegó, se sentó frente a su escritorio y fingió ser la de siempre, la de ayer, la misma que apagó la máquina que esta mañana encendió. Si no fuera por la expresión de su boca casi hermética, ella sintiendo que aquellas palabras le costuraron la boca con hilos de alambre.
El día le pareció tan pesado como el equipaje de su alma, al salir de la oficina no pudo más que respirar profundo, dejando un suspiro no de nostalgia, sino de alivio. Caminó por las calles oscuras, entrando y saliendo a callejones por los cuales una persona normal no caminaría a esa hora, pero qué más podría pasar, ¿que le robaran, que la mataran?.
Al llegar a su casa escribió lo siguiente en la libreta junto al teléfono:
"Just me"
Pensó que por instinto, se experimentaba el deseo de la última ducha, la última copa de vino, la última canción, la última vista a la luna, la última carta... pero eso es precisamente lo que provoca el apego, y no tenía sentido seguir con aquella obra de teatro de su vida enajenada.
fue directo a la cama, tomó el vaso con la espesa mezcla del polvo de 451 pastillas, fue de un solo trago... sin titubeos, a punto de morir por asfixia al tragar la mezcla espesa y no por intoxicación, pero su destino aun le tenía la última hoja por escribir; despertó en el hospital, vivió el proceso de desintoxicación, vivió el dolor de sus familiares, ella no sentía ni pensaba nada respecto a lo sucedido, sólo podía recordar lo que escribió en la libreta junto al teléfono y continuó llendo al trabajo, caminando por esos callejones, llegando a casa, escribiendo la misma nota, durmiendo y despertando a su rutina.
De eso ya 35 años, sus familiares la recuerdan cada año, mientras que Carmina no se ha dado cuenta que sí la enterraron, sí la sufrieron, sí la lloraron, sí dejó de vivir... pero no de penar, esa fue la última hoja que le tenía escrito su destino... deambular por sus pasos andados.
Y ahí es donde mi papel comenzó, verla desde las sombras, cuidarle los sobresaltos, abrazarle el alma negra... amarla desde lo no humanamente posible, amarla por los recuerdos de hace 200 años cuando amé a una mujer, recordando esas sensaciones, antes de la muerte me devolviera a la existencia sin estar vivo; me alimento de cuellos blancos como la nieve, me alimento del miedo, me alimento de la oscuridad pero si me faltara el fantasma de Carmina no habría gota de sangre en el mundo que me mantuviera con "existencia"... me tiro al sol para que queme mis falsas entrañas, me clavo la estaca de madera y la cruz... si ella no paseara por los callejones oscuros donde nos conocimos, si me faltaran los besos fríos de Carmina, su cuerpo escuálido y gélido... su mirada oscura como la niebla de aquél día en que Carmina tomó sus 451 pastillas...
Milagros.
La hija era Carmina, la madre era una pesadilla.
Pero aquella mañana le pareció la mejor de toda la semana; se vistió, salió hacia su trabajo, hacia la vida normal, llegó, se sentó frente a su escritorio y fingió ser la de siempre, la de ayer, la misma que apagó la máquina que esta mañana encendió. Si no fuera por la expresión de su boca casi hermética, ella sintiendo que aquellas palabras le costuraron la boca con hilos de alambre.
El día le pareció tan pesado como el equipaje de su alma, al salir de la oficina no pudo más que respirar profundo, dejando un suspiro no de nostalgia, sino de alivio. Caminó por las calles oscuras, entrando y saliendo a callejones por los cuales una persona normal no caminaría a esa hora, pero qué más podría pasar, ¿que le robaran, que la mataran?.
Al llegar a su casa escribió lo siguiente en la libreta junto al teléfono:
"Just me"
Pensó que por instinto, se experimentaba el deseo de la última ducha, la última copa de vino, la última canción, la última vista a la luna, la última carta... pero eso es precisamente lo que provoca el apego, y no tenía sentido seguir con aquella obra de teatro de su vida enajenada.
fue directo a la cama, tomó el vaso con la espesa mezcla del polvo de 451 pastillas, fue de un solo trago... sin titubeos, a punto de morir por asfixia al tragar la mezcla espesa y no por intoxicación, pero su destino aun le tenía la última hoja por escribir; despertó en el hospital, vivió el proceso de desintoxicación, vivió el dolor de sus familiares, ella no sentía ni pensaba nada respecto a lo sucedido, sólo podía recordar lo que escribió en la libreta junto al teléfono y continuó llendo al trabajo, caminando por esos callejones, llegando a casa, escribiendo la misma nota, durmiendo y despertando a su rutina.
De eso ya 35 años, sus familiares la recuerdan cada año, mientras que Carmina no se ha dado cuenta que sí la enterraron, sí la sufrieron, sí la lloraron, sí dejó de vivir... pero no de penar, esa fue la última hoja que le tenía escrito su destino... deambular por sus pasos andados.
Y ahí es donde mi papel comenzó, verla desde las sombras, cuidarle los sobresaltos, abrazarle el alma negra... amarla desde lo no humanamente posible, amarla por los recuerdos de hace 200 años cuando amé a una mujer, recordando esas sensaciones, antes de la muerte me devolviera a la existencia sin estar vivo; me alimento de cuellos blancos como la nieve, me alimento del miedo, me alimento de la oscuridad pero si me faltara el fantasma de Carmina no habría gota de sangre en el mundo que me mantuviera con "existencia"... me tiro al sol para que queme mis falsas entrañas, me clavo la estaca de madera y la cruz... si ella no paseara por los callejones oscuros donde nos conocimos, si me faltaran los besos fríos de Carmina, su cuerpo escuálido y gélido... su mirada oscura como la niebla de aquél día en que Carmina tomó sus 451 pastillas...
Milagros.
miércoles, 30 de noviembre de 2011
lunes, 21 de noviembre de 2011
de alma y razones perdidas
Rincones de un alma que sangra,
momentos oscuros que invaden el cielo de un gris
que no lo borran las sonrisas falsas,
y mucho menos los sueños rosas que se suicidan con una mirada.
Entonces, me queda respirar un aire densoque asfixia la razón,
y una vez perdida, no hay bordes que me sostengan ante el desvarío...Sólo el ir de los días,
sólo el tiempo muriendo lento.
momentos oscuros que invaden el cielo de un gris
que no lo borran las sonrisas falsas,
y mucho menos los sueños rosas que se suicidan con una mirada.
Entonces, me queda respirar un aire densoque asfixia la razón,
y una vez perdida, no hay bordes que me sostengan ante el desvarío...Sólo el ir de los días,
sólo el tiempo muriendo lento.
viernes, 30 de septiembre de 2011
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